La llegada oficial de los Capuchinos a Chile tuvo lugar el 23 de octubre de 1848, y está ligada a la evangelización de la región mapuche de la Araucanía.
Desde los comienzos de la colonia, los españoles, y después, el gobierno chileno, trataron de dominar al pueblo mapuche, sin conseguirlo.
El gobierno veía en las misiones un medio para "integrar" o "pacificar" al pueblo mapuche. Lo que no habían podido hacer con las armas, querían hacerlo con la religión.
En la región de la Araucanía habían misionado los Jesuitas, hasta que fueron expulsados del país, en 1767. Quedaban los Franciscanos, pero estaban muy disminuidos debido a problemas de la independencia. Una gran mayoría de ellos eran realistas y tuvieron que abandonar el país.
En síntesis, las misiones de la Araucanía estaban en franca decadencia en la mitad del siglo pasado y el gobierno decide pedir ayuda.
El 23 de octubre de 1848 llegan los Capuchinos italianos.
El presidente de entonces, Don Manuel Bulnes, a través de su ministro plenipotenciario en Roma, Don Ramón Luís Irarrázabal, acude a la Curia General de los Capuchinos solicitando misioneros para la Araucanía.
El 16 de febrero se firma el convenio, y pocos meses después se embarcan en Génova 12 Capuchinos italianos (al igual que el número de los Apóstoles), rumbo a Chile.
Tras cinco mese de penosa navegación, llegaron a Valparaíso y luego a Valdivia. Se les encomendaron las misiones de Araucanía Situadas al sur del Río Cautín.
En 1853 llegaron de Italia Cuarenta hermanos más. Además de reforzar las misiones de Araucanía, fundaron el convento de Santiago (1853), de Concepción (1855), Quillota (1856), La Serena (1857) y Valparaíso (1860). Estas tres últimas casas tuvieron poca duración debido a que no llegaron más Capuchinos de Italia.
Durante 50 años realizaron una heroica tarea misionera. Aprendieron la lengua Mapuche, abrieron colegios e internados en las estaciones misionales. Su tarea era muy difícil debido a la gran presión que el estado chileno ejercía sobre los mapuches.
Los problemas políticos que hubo en Italia la segunda mitad del siglo XIX influyeron para que ya no pudieran enviar más misioneros a Chile.
En 1889 llegaron los Capuchinos españoles.
En vistas que de Italia ya no venían más hermanos, acudieron a España para ayuda en las misiones de Chile.
El año 1889 llegan los primeros 10 Capuchinos españoles, 5 hermanos no clérigos y 5 hermanos sacerdotes. No fueron directamente a la Araucanía ya que los obispos les invitaron a predicar misiones en el valle central de la región del Biobío. Causaron una gran impresión con su predicación.
Siguieron fundando conventos en Constitución (1900), Viña del Mar (1919), Arica y Linares (1956), Longaví (1960)
En 1896 llegan los Capuchinos de Baviera, Alemania.
A fines del siglo pasado, en Araucanía, quedaban pocos capuchinos italianos, muchos Ancianos y otros enfermos y los españoles estaban atendiendo la zona norte, lo que urgía buscar misioneros en otra parte. Se conversa con los Capuchinos en Alemania y la Provincia de Baviera aceptó la invitación.
A principios de 1896, llegan a Valdivia los primeros Misioneros Alemanes, siendo recibido con inmensa recibidos con inmensa alegría por los Capuchinos Italianos que quedaban.
El año 1901, la provincia Capuchina de Baviera se hace cargo de la misión de Araucanía. Así fundan otros Colegios e internados.
La prefectura apostólica de de la Araucanía fue elevada a Vicariato Apostólico; el 5 de agosto de 1928 es consagrado el primer obispo, Monseñor Guido Beck de Ramberga, Capuchino.
Los hermanos alemanes han realizado una ingente tarea evangelizadora en la región, dando lo mejor de sus vidas por los mapuches. Recorrían la extensa zona a pié o a caballo, llegando hasta los rincones más abandonados.
Ente sus numerosas obras pastorales, se destacan:
-La fundación del Magisterio Araucanía (1937), cooperativa de profesores cristianos que llevaron la educación hasta los rincones más apartados.
-Fundación de la Congregación de las Hermanas Catequistas de Boroa (1928), para dedicarse a la catequesis y educación de los Mapuches en el campo.
-Fundación del Seminario "San Fidel" (1925) en San José de la Mariquina para la formación del Clero.
Junto a ellas hay muchas obras que podemos destacar, como: un diccionario de gramática mapuche, que escribió Fr. Félix de Augusta, la labor de Fr. Sebastián Englert, 30 años de párroco en Isla de Pascua, promotor de la cultura pascuense, escribió varios libros al respecto y creo el museo de Rapa Nui.
En el año 1955 llegan los capuchinos Holandeses y Belgas.
El año 1955 se crea la diócesis de Osorno, siendo su primer obispo el Capuchino Fr. Francisco Valdés Subercaseaux. Como apenas tenía Clero acudió a varias provincias europeas pidiendo la venida de los hermanos la nueva diócesis. Tres años más tarde llegaron los primeros los primeros misioneros venidos de Holanda. Se establecen en la zona rural de la costa, siendo sedes principales Quilacahuin y San Juan de la Costa.
Junto a la tarea pastoral de los capuchinos holandeses han realizado un gran aporte a la promoción cultural y social de la zona, especialmente a través de FREDER (Fundación Radio Escuela para el desarrollo Rural).
El año 1960 llegan 6 capuchinos de Bélgica estableciéndose en la ciudad de Osorno y apoyando también algunas comunidades rurales. Años después algunos de estos hermanos se trasladan a la zona industrial de Talcahuano
Desde los comienzos de la colonia, los españoles, y después, el gobierno chileno, trataron de dominar al pueblo mapuche, sin conseguirlo.
El gobierno veía en las misiones un medio para "integrar" o "pacificar" al pueblo mapuche. Lo que no habían podido hacer con las armas, querían hacerlo con la religión.
En la región de la Araucanía habían misionado los Jesuitas, hasta que fueron expulsados del país, en 1767. Quedaban los Franciscanos, pero estaban muy disminuidos debido a problemas de la independencia. Una gran mayoría de ellos eran realistas y tuvieron que abandonar el país.
En síntesis, las misiones de la Araucanía estaban en franca decadencia en la mitad del siglo pasado y el gobierno decide pedir ayuda.
El 23 de octubre de 1848 llegan los Capuchinos italianos.
El presidente de entonces, Don Manuel Bulnes, a través de su ministro plenipotenciario en Roma, Don Ramón Luís Irarrázabal, acude a la Curia General de los Capuchinos solicitando misioneros para la Araucanía.
El 16 de febrero se firma el convenio, y pocos meses después se embarcan en Génova 12 Capuchinos italianos (al igual que el número de los Apóstoles), rumbo a Chile.
Tras cinco mese de penosa navegación, llegaron a Valparaíso y luego a Valdivia. Se les encomendaron las misiones de Araucanía Situadas al sur del Río Cautín.
En 1853 llegaron de Italia Cuarenta hermanos más. Además de reforzar las misiones de Araucanía, fundaron el convento de Santiago (1853), de Concepción (1855), Quillota (1856), La Serena (1857) y Valparaíso (1860). Estas tres últimas casas tuvieron poca duración debido a que no llegaron más Capuchinos de Italia.
Durante 50 años realizaron una heroica tarea misionera. Aprendieron la lengua Mapuche, abrieron colegios e internados en las estaciones misionales. Su tarea era muy difícil debido a la gran presión que el estado chileno ejercía sobre los mapuches.
Los problemas políticos que hubo en Italia la segunda mitad del siglo XIX influyeron para que ya no pudieran enviar más misioneros a Chile.
En 1889 llegaron los Capuchinos españoles.
En vistas que de Italia ya no venían más hermanos, acudieron a España para ayuda en las misiones de Chile.
El año 1889 llegan los primeros 10 Capuchinos españoles, 5 hermanos no clérigos y 5 hermanos sacerdotes. No fueron directamente a la Araucanía ya que los obispos les invitaron a predicar misiones en el valle central de la región del Biobío. Causaron una gran impresión con su predicación.
Siguieron fundando conventos en Constitución (1900), Viña del Mar (1919), Arica y Linares (1956), Longaví (1960)
En 1896 llegan los Capuchinos de Baviera, Alemania.
A fines del siglo pasado, en Araucanía, quedaban pocos capuchinos italianos, muchos Ancianos y otros enfermos y los españoles estaban atendiendo la zona norte, lo que urgía buscar misioneros en otra parte. Se conversa con los Capuchinos en Alemania y la Provincia de Baviera aceptó la invitación.
A principios de 1896, llegan a Valdivia los primeros Misioneros Alemanes, siendo recibido con inmensa recibidos con inmensa alegría por los Capuchinos Italianos que quedaban.
El año 1901, la provincia Capuchina de Baviera se hace cargo de la misión de Araucanía. Así fundan otros Colegios e internados.
La prefectura apostólica de de la Araucanía fue elevada a Vicariato Apostólico; el 5 de agosto de 1928 es consagrado el primer obispo, Monseñor Guido Beck de Ramberga, Capuchino.
Los hermanos alemanes han realizado una ingente tarea evangelizadora en la región, dando lo mejor de sus vidas por los mapuches. Recorrían la extensa zona a pié o a caballo, llegando hasta los rincones más abandonados.
Ente sus numerosas obras pastorales, se destacan:
-La fundación del Magisterio Araucanía (1937), cooperativa de profesores cristianos que llevaron la educación hasta los rincones más apartados.
-Fundación de la Congregación de las Hermanas Catequistas de Boroa (1928), para dedicarse a la catequesis y educación de los Mapuches en el campo.
-Fundación del Seminario "San Fidel" (1925) en San José de la Mariquina para la formación del Clero.
Junto a ellas hay muchas obras que podemos destacar, como: un diccionario de gramática mapuche, que escribió Fr. Félix de Augusta, la labor de Fr. Sebastián Englert, 30 años de párroco en Isla de Pascua, promotor de la cultura pascuense, escribió varios libros al respecto y creo el museo de Rapa Nui.
En el año 1955 llegan los capuchinos Holandeses y Belgas.
El año 1955 se crea la diócesis de Osorno, siendo su primer obispo el Capuchino Fr. Francisco Valdés Subercaseaux. Como apenas tenía Clero acudió a varias provincias europeas pidiendo la venida de los hermanos la nueva diócesis. Tres años más tarde llegaron los primeros los primeros misioneros venidos de Holanda. Se establecen en la zona rural de la costa, siendo sedes principales Quilacahuin y San Juan de la Costa.
Junto a la tarea pastoral de los capuchinos holandeses han realizado un gran aporte a la promoción cultural y social de la zona, especialmente a través de FREDER (Fundación Radio Escuela para el desarrollo Rural).
El año 1960 llegan 6 capuchinos de Bélgica estableciéndose en la ciudad de Osorno y apoyando también algunas comunidades rurales. Años después algunos de estos hermanos se trasladan a la zona industrial de Talcahuano
